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jueves, 2 de febrero de 2012

El emprendedor y los Costos de reposición (Colaborador)



Aguas arriba

Abres la tienda en la mañana y luchando contra la oferta, la demanda, las regulaciones y la inflación logras vender la totalidad de tus productos. Probablemente al final del día, cuando cierres tu tienda te darás cuenta que fue un día grandioso y que eres muy prospero en tu negocio.

Sin duda alguna, eso hace que tu esfuerzo se vea recompensado y tus expectativas de trascender en el tiempo sea un hecho casi palpable, por lo que no tienes dudas de la continuidad de tu negocio.

Ahora bien, llega la mañana siguiente y llamas a tu proveedor y le comentas que vendiste todo y que quieres reponer tu inventario, y te responde -también con mucho optimismo- que le parece perfecto y que cuanto antes te hará un nuevo despacho. Pareciese que hasta aquí, el ciclo del negocio se cumple y todo va encaminado de forma positiva.

Aguas en el medio

Llega la orden de entrega y chequeas el precio. Lamentablemente tu proveedor se vio en la obligación de incrementar el precio de la mercancía, producto de: i) mayores regulaciones fiscales, ii) devaluación de la moneda, iii) incremento en los costos asociados a la producción del producto y tantas otras variables que hicieron que para él fuese imposible no aumentar los precios.

Ahora bien, con lo que tienes en caja, solo puedes reponer la mitad del inventario que ya habías vendido por lo que ahora tu negocio pasa a ser la mitad de lo que era antes y adicionalmente debes aumentar los precios y te vuelves un eslabón más en el proceso inflacionario.

Obviamente, mi ejemplo es algo dramático, este tipo de práctica desfasada no es vista en negocios de trayectoria y con control de las entradas y salidas de inventario; no obstante, los efectos intrínsecos si están.

Aguas abajo

¿Una solución para esto? Complicado. El Costo de reposición, de recuperación, de reprocesamiento o en su término en inglés replacement cost, es un asunto que debe ser evaluado detalladamente por cada emprendedor, con el objetivo de prever los impactos que se generaran producto de la compra de nuevos inventarios para la producción o para la venta.

El no evaluar este asunto de manera detallada, hará que sencillamente la entidad no esté en la capacidad de poder darle continuidad al negocio, lo que redundará en frustraciones y el deseo de desistir del mismo en el corto plazo. 

En países inflacionarios como el nuestro, la reposición es todo un reto que debe ser afrontado con mucho análisis y criterio. No basta solo pensar en el hoy y estar encerrado en las cuatro paredes del negocio. Se debe analizar opciones distintas, productos parecidos, proveedores con mejores condiciones y un sinfín de actividades a las que debemos dedicarle 24/7.

Hasta una próxima entrega.


Twitter: @wlagc 

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