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martes, 18 de agosto de 2015

6 lecciones del Precio de la Historia para emprendedores





El precio de la historia es un popular programa de televisión, donde se ofertan y en algunos casos se compra y venden productos relacionados a hechos históricos. El programa ya lleva hasta la fecha 8 temporadas y más de doscientos capítulos, sin perder sintonía, por lo cual podemos derivar ciertas conductas que ayudan a entender el funcionamiento del negocio (más allá del programa). 

En los más de 200 capítulos, podemos distinguir algunas conductas que pueden explicar el éxito del negocio de empeños real (el cual sigue siendo un emprendimiento familiar) y obtener algunas lecciones para nuestros propios emprendimientos, así:

1. Conocer el sector

Cada vez que llega un producto relacionado a la historia en general, el primero en verlo debe poder analizar su valor real, trascendencia del objeto y posibilidad de venta, para ello debe conocer sobre el producto y el mercado al cual va dirigido. 

Un producto no vale lo que dice su dueño, sino lo que el mercado está dispuesto a pagar por él y para eso, el evaluador debe conocer ambos: el objeto y el mercado. 

Por ello, para la mayoría de los asuntos se tiene como observador veterano a Rick, para elementos más pop y juveniles, normalmente se tiene a Corey (hijo de Rick) y para ropa y zapatos a Chumlee (empleado de confianza). Mientras que el "abuelo" decide más comúnmente sobre metales y carros antiguos. 

En fin, lección 1: dividirse en especialidades para conocer los productos y su mercado ayuda a ser más eficientes en la toma de decisiones. 

2. Ayuda de expertos

Pero no basta los conocimientos generales que se puedan tener, muchas veces es menester contar con la asesoría de expertos, bien para orientarlos con respecto al verdadero valor del objeto (y del negocio) como para determinar si los mismos son legítimos o meras imitaciones. 

También en algunos casos, para saber si su tenencia es legal. 

Si bien en el programa no aparece el costo de esta asesoría (se presume que existe), se debe entender que lo invertido en ello es siempre menor al costo de asumir un error por no asesorarse adecuadamente. 

Lección 2: No puedes saberlo todo a profundidad, busca varios asesores y recuerda que siempre pagar a un asesor será más económico que el costo de equivocarse. 

3. Base de datos de clientes

De nada vale tener un producto valioso si no tenemos el perfil para el mismo o los clientes a los cuales pudiera interesar. 

La probabilidad que productos raros sean vendidos con clientes ocasionales o presenciales (los visitantes de la tienda), no es común, por lo cual, lo correcto es ir atesorando (si, guardar como un tesoro), los gustos o intereses de nuestros clientes habituales y sus contactos más actualizados, para poder lograr transacciones más rápidas y eficientes. 

Cada vez que llegan productos valiosos pero no populares (ejemplo: antigüedades médicas), inmediatamente se ve en el rostro del evaluador que piensa en un o unos clientes que pudieran interesarle (algunas veces lo manifiesta expresamente cuando dicen: tengo a alguien que pudiera interesarle), no son productos para tener guardados en la tienda, sino para llevar al cliente y hacer la transacción directamente con un enfoque específico. 

Lección 3: conocer los gustos de los clientes, garantizan transacciones más rápidas y una mejor recuperación del capital invertido.  

4. Honestidad con los proveedores 

Si algo dice siempre Rick, es que no puede pagar el precio de venta del producto, porque su negocio es ser intermediario. No es un coleccionista, por ello, el que acuda a la tienda tiene que entender que siempre será necesario tener un margen para el emprendedor. 

Y esto evita que el proveedor (la persona que vende el producto) sienta que lo engañan, ya que por supuesto recibe en efectivo un precio menor al de la venta final, el cual puede ser mucho mayor al esperado, o menor, o en un tiempo más largo de lo previsto, sea como sea, estos atrasos implican un mayor costo. 

También he visto que cuando llegan con un precio muy inferior al precio de venta, son sinceros y le explican que van a darle más de lo inicialmente solicitado, ya que el producto lo vale, y así el vendedor sale contento.  

En otros casos, cuando es necesario recuperar el deterioro del objeto, traen al restaurador y dan un precio aproximado para el trabajo, lo que da una idea más real de la inversión necesaria para vender el producto por parte del emprendedor, lo que hace que baje el precio (normalmente). 

En fin, Lección 4: es mejor ser sincero con los proveedores para tener siempre productos interesantes para comercializar y ser uno de los primeros en su mente cuando tengan que vender.  

5. Emprender siempre es un riesgo

Si bien se puede creer que tener el bien, ya es una ganancia, la realidad es que no. Los costos de operación del local incluyen desde el pago de las mensualidades de los empleados, los servicios públicos, el seguro, los impuestos y otros factores que independientemente de las ventas deben poder pagar puntualmente. 

Por ello, tener un producto que no se vende en un tiempo determinado, es tener dinero congelado, que significa: inutilidad para pagar acreencias o deudas. Pero eso es parte del riesgo de emprender, aunque tengan asesoría, conocimiento del mercado, base de datos de los clientes, puede darse el caso en que el producto no pueda venderse o tenga que hacerse a un costo inferior al pagado para su adquisición. 

Grave es que se tenga en un solo producto todo el capital (una apuesta suicida), así que la variedad y cantidad de productos en un inventario puede ayudar a reducir los riesgos, pero aún así siempre existirán.

Lección 5: algunas veces ganaras y otras perderás dinero, lo importante es que logres reducir al mínimo los riesgos de quedar en números rojos seguido, o no pongas todo el capital en un solo bien. 

6. Hay que divertirse

Una de las caras más simpáticas del programa, es que sus protagonistas sonríen en la mayoría del tiempo, ya que es evidente que les divierte realmente el trabajo. 

Claro, la variedad de objetos con los cuales pueden toparse en el día a día hace que trabajar allí sea casi una aventura, pero lo que hace la diferencia, es la actitud ante el negocio. 

Reir, bromear, trabajar, divertirse, son palabras que deben procurar estar juntas en un emprendimiento, ya que este absorberá gran parte de nuestro tiempo. 

Hacer dinero sin diversión, es poco rentable. A la larga lo sentirás.

Lección 6: si no te divierte, es hora que busque otra cosa que hacer y contrates a un gerente para ese negocio que dejó de apasionarte.  

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Fernando Fuentes Pinzón
@emprendovzla

4 comentarios:

Fredi Salamanca dijo...

Para los profesionales técnicos, este tipo de artículos nos ayudan a entender el entorno en el que se mueve el negocio del cual hacemos parte, ya que generalmente estamos sesgados por que vemos solamente el entorno técnico.
Gracias

Francisco Paba dijo...

De acuerdo con estas lecciones. Veo el programa cada vez que puedo y siempre se puede aprender algo de cada capítulo.
Saludos..

osmary ines morales osorio dijo...

http://osmaryfer06.blogspot.com/2015/10/jurisprudencia-divorcio.html

Alannysaraya dijo...

Don fredy me encanta este programa ..lo ví muchas veces...e buscado en internet para hacer un contacto directo con la tienda...quiero vender unas ventanas que estuvieron en contacto directo con un ovni...nesecito venderlas una tuvo contacto en el 2006 y la otra ahora el sabado 4 de junio 2016...nesito telefono o direccion ...mi numero chile ...90460366...seria muy amable si me diera una direccion real...gracias

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