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martes, 26 de noviembre de 2013

Mi tragedia para importar con Rudy Export




Como casi todos los venezolanos que tenemos acceso al cupo CADIVI (sistema de control cambiario, que nos permite acceder a un cupo limitado anual, pero a precios írritos), decidí comprar bienes para mi hijo que venía en camino, en un viaje a Panamá, porque pensé que no sería un problema mayor, ya que en dicho país tiene sede una empresa que nació y tiene representación en mi ciudad de origen: Maracaibo, por lo cual, pensé inocentemente que todo iría relativamente bien, pero desde el inicio ha sido todo lo contrario. 

Narro mi experiencia, que bien pudiera ser el inicio de una novela de Kafka: 

El sitio: Normalmente en Panamá, me quedo cerca de la Vía España, zona comercial donde la empresa Rudy Export (también llamada Rudy Logistic), tiene una sucursal, a la cual, normalmente acudía por curiosidad, ya que lo que compro en Panamá prefiero llevarlo en mis propias maletas de mano o equipaje, pero ya habiendo ido tantas veces, y preguntado la mar de oportunidades sobre los costos y medida, me armo de valor y decido comprar esta vez productos más grandes, que en barco (presumo yo) serían más económicos, por lo cual compro en varios días consecutivos, preguntando si podía guardar la mercancía en los locales para poder llevármelo todo en un sólo viaje (recuerde, que tenemos los dolares limitados, así que si gasto de más en el transporte, me quedo sin comida o sin hospedaje), para ir con una sola vez a la sede, que trabaja según su aviso, de lunes a sábado. 

Pues, el sábado 24 de agosto, llego con cuatro cajas y una camioneta taxi alquilada para encontrarme con la sorpresa desagradable que la oficina de Vía España, se encontraba cerrada, sin aviso de ningún tipo, por lo cual, preguntando a los vecinos del local, me comenta que eso era anormal, Llamo a la sede principal en la ciudad de Panamá y nadie contesta. Llama a la empleada con la que he tratado, y nada que contesta, por lo cual, por recomendación de los mismos vecinos del local, me quedo esperando un rato. 

Pasadas dos horas, e imposibilitado de llevarlo a otro lado (no tenía información sobre otra agencia en Vía España ni dolares en efectivo para hacerlo), le pido el favor a un amable empleado del Centro Comercial, para poder guardar la mercancía y entregarla el lunes (día que salía mi vuelo a primera hora en la mañana). 

Hasta el miércoles de la semana siguiente, llamando tres días seguidos, es que al fín me contesta un empleado para confirmar que ha recibido la mercancía, y pidiendo disculpas por lo sucedido, ya que hubo un cambio de empleados (claro, sin notificar de ninguna forma a los clientes que acudimos a la sede). 

El precio: La forma de pedir disculpas, por supuesto, fué aumentando 30 dolares el presupuesto inicial, asegurando que esa información me la debió dar la empleada anterior (claro, muy fácil cuando la misma ya no trabaja con ustedes). Por supuesto, ya estando mi mercancía allí en su sede y yo en otro país, eran pocas las opciones, pero igualmente manifiesto mi pesar, porque nunca afirmaron dicha información. En este caso, son 30 dolares por trasladar la mercancía a Colón (si lo hubiera sabido, voy directo a Colón a comprarlo allá). 

La factura: Pasan los días y el empleado me envía las guías, pero no las facturas, y debo rescatar, que hasta el día de hoy, no tengo ninguna factura donde se refleje lo pagado-cobrado, sólo el tamaño y peso de la mercancía, lo cual es una práctica que empezó desde Panamá, y que el empleado me juraba cada semana que la enviaría. Por supuesto, usted sabe, el valor de la palabra a su cliente. 

La pérdida: Pasan los días, y empieza la tragedia sobre donde está la mercancía, si en Vía España o en Colón. 15 días después de recibir la guía, la gerente de zona en Colón me confirma la recepción de la mercancía. Hasta acá, se me aseguraba que el envío no llegaba a 20 días de espera, máximo 30. Pues, casi treinta días y casi doce llamadas internacionales, es que me entero de donde está mi mercancía. 

La espera: Durante dicho lapso, el gobierno nacional decide intervenir algunas empresas de importación, y prácticamente se cierran los puertos a la mercancía proveniente del exterior. Hasta acá, lo acepto, el problema, es que para la fecha, había contradicciones entre la oficina de Panamá y la de Maracaibo, ya que ambos aseguraban que era el otro el que tenía la mercancía. En fín, simplemente no podían darme información concreta si mi mercancía estaba en un sitio o en otro.

La desespera: El 2 de octubre nace mi hijo, dos meses después de enviar mi mercancía, que aún está sin ser ubicada (según el empleado que me toque, está en: Panamá-Barco-Venezuela), por lo cual, el propósito inicial para lo que fue enviado, no se cumplió. Nace mi hijo y debo pedir todo prestado (cuna, muebles, enseres, etc), porque mi mercancía está en un limbo absoluto. Ahora, mientras esto sucede, intento comunicarme con la central de Maracaibo, y es casi imposible, no contestan, o trancan el teléfono, o no es el número, pero además no tienen el número correcto (a pesar de estar hablando con alguien de la empresa). Y ayer, ya cuando lo daba por perdido, me llega mi mercancía (25 de noviembre del 2013). 

La triste conclusión: es una empresa que crea falsas expectativas, que no le importan sus clientes, que no tienen orden con respecto a la mercancía, que no tienen respaldo adecuado, lo que es igual, que cuando me pregunten sobre como importar o exportar, le diré, facil: busque otra empresa que no sea Rudy Logistic o Rudy Export, para empezar. 


Fernando Fuentes Pinzón
@emprendovzla. 







1 comentarios:

Joel Seff dijo...

Es cierto, Rudy Export es el peor courier que he utilizado. No se lo recomiendo a nadie!!

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